Esta villa independiente se encuentra en Altea la Vella, una zona residencial tranquila en la provincia de Alicante. Con una superficie construida de 215 m² sobre una parcela de 1090 m², la propiedad ofrece un equilibrio entre espacio habitable y áreas exteriores privadas. La ubicación combina la proximidad a servicios urbanos con la serenidad de un entorno natural, posicionándose como una residencia para quienes buscan confort y accesibilidad en la Costa Blanca.
Características clave de la ubicación, viviendas, fase del proyecto y puntos de atención.
La villa está situada en una zona urbana consolidada, a poca distancia de servicios esenciales. Su emplazamiento facilita el acceso a pie a comercios locales y puntos de interés, al tiempo que mantiene una atmósfera de privacidad. La conexión con Altea la Vieja y Altea es directa, permitiendo disfrutar de la vida costera sin estar en el centro de la actividad turística.
Diseñada para satisfacer necesidades de espacio y confort, esta villa cuenta con amplias estancias y abundante luz natural. La distribución en dos plantas, junto con un jardín, piscina privada y terrazas, responde a un deseo de vida familiar y social al aire libre. Las instalaciones de energía solar y la climatización centralizada añaden un componente de eficiencia y bienestar moderno.
La propiedad, si bien no es de obra nueva en el sentido estricto, se presenta con acabados y equipamientos que reflejan estándares de construcción actuales. Las características como la instalación solar, la calefacción por suelo radiante y el aire acondicionado indican una inversión en modernización. La fase actual es de vivienda terminada, lista para su ocupación, con instalaciones completas.
Este proyecto no se enfoca en ofrecer vistas directas al mar desde todas las estancias, aunque sí se aprecian panorámicas de la bahía desde puntos elevados de la propiedad. No se trata de una urbanización cerrada con servicios comunitarios extensos, sino de una villa independiente con sus propias instalaciones privadas. Tampoco garantiza acceso inmediato a playas de arena fina, siendo estas accesibles tras un corto trayecto.
Esta propiedad se alinea con las expectativas de compradores que buscan una residencia principal o secundaria en un entorno apacible pero bien comunicado. Es adecuada para familias que valoran el espacio tanto interior como exterior, permitiendo actividades recreativas en la propia parcela, como el uso de la piscina privada o la zona de barbacoa. Profesionales que teletrabajan encontrarán en la habitación destinada a estudio un espacio funcional, mientras que la proximidad a servicios básicos, como supermercados y farmacias, facilita la vida cotidiana sin necesidad de desplazamientos largos. Los aficionados al golf disponen del club Don Cayo a un corto trayecto. Para aquellos que consideran Altea la Vella como un lugar para establecerse de forma permanente o semipermanente, la villa ofrece una combinación de confort, privacidad y accesibilidad a infraestructuras. La instalación de paneles solares sugiere un interés en la eficiencia energética, atrayendo a compradores con conciencia medioambiental. Finalmente, su configuración espacial y las áreas de esparcimiento la hacen ideal para quienes disfrutan de recibir visitas y organizar reuniones sociales en un ambiente relajado.
La villa presenta un estándar de construcción y acabados que combinan funcionalidad y confort. La distribución interior se articula en dos plantas, buscando maximizar la entrada de luz natural. El salón-comedor de doble altura con chimenea y acceso a terrazas es un punto focal de la vida social. La cocina, independiente y totalmente equipada, incluye zona de lavandería y acceso directo al exterior, facilitando las tareas domésticas. Los dormitorios, ubicados en la planta superior, ofrecen privacidad, complementados por un baño completo. El dormitorio principal en la planta principal cuenta con baño en suite. En términos de confort térmico, la propiedad está equipada con calefacción por suelo radiante y aire acondicionado en todas las estancias, sistemas que aseguran una temperatura agradable durante todo el año. La instalación de 16 paneles solares contribuye a la autosuficiencia energética, reduciendo el consumo de la red eléctrica. Los exteriores incluyen un jardín cuidado, una piscina privada y amplias terrazas, diseñadas para el disfrute del clima mediterráneo. La entrada de vehículos dispone de espacio para más de cuatro coches, con un acceso amplio y cómodo. Los armarios empotrados y un trastero ofrecen soluciones de almacenamiento adicionales.
La villa se oferta con un precio de partida de €525,000. Esta tarifa corresponde a una propiedad independiente con cuatro dormitorios y tres baños, distribuidos en 215 m² de superficie habitable sobre una parcela de 1090 m². La estructura de precios para propiedades de esta naturaleza en la zona de Altea la Vella suele reflejar la combinación de ubicación, tamaño del terreno, características de la vivienda y el nivel de acabados. Las variaciones en el mercado pueden influir en la disponibilidad y el valor final, pero la oferta actual se sitúa en este rango para una villa de estas características. La inversión incluye características como piscina privada, jardín, instalación de energía solar y climatización, elementos que contribuyen al valor percibido y la funcionalidad a largo plazo.
Altea la Vella presenta un entorno residencial que se distingue por su tranquilidad y la integración de servicios básicos a poca distancia. La villa se sitúa en una zona donde el ritmo diario se caracteriza por la accesibilidad a pie para compras cotidianas, como la del supermercado a 128 metros o la farmacia a 327 metros. Esta cercanía a comodidades esenciales permite una rutina práctica, reduciendo la dependencia del vehículo para gestiones diarias. El diseño de la propiedad, con amplios jardines, piscina y zona de barbacoa, fomenta un estilo de vida enfocado en el disfrute del espacio exterior y la convivencia. Las vistas abiertas hacia la bahía de Altea, aunque no directas desde cada rincón, aportan una cualidad paisajística al entorno inmediato. La presencia del campo de golf Don Cayo a escasa distancia refuerza la orientación hacia actividades de ocio y deportivas. La villa se distribuye en dos plantas, buscando optimizar la luz natural y la funcionalidad de cada espacio, desde el salón de doble altura hasta las habitaciones y el estudio, adaptándose a diversas necesidades habitacionales y de trabajo.
Altea la Vella ofrece un estilo de vida residencial caracterizado por la conveniencia y la tranquilidad. La proximidad a servicios es uno de sus atributos principales: un supermercado se encuentra a solo 128 metros, una farmacia a 327 metros, y puntos de carga para vehículos eléctricos a 263 metros, lo que permite cubrir muchas necesidades diarias caminando. El centro de Altea, con su encanto histórico y su oferta cultural y gastronómica, se sitúa a una distancia manejable, accesible en pocos minutos en coche. Las playas más cercanas, como Platja de l'Olla, están a aproximadamente 1.6 km, ofreciendo opciones para disfrutar del mar Mediterráneo. Para los aficionados al golf, el Altea Club de Golf se encuentra a 824 metros, facilitando la práctica deportiva. La infraestructura sanitaria está cubierta por el hospital de Altea, a 12 km. En cuanto a la movilidad, la zona es apta para caminar y usar bicicleta para desplazamientos cortos, mientras que para acceder a ciudades más grandes o al aeropuerto, el vehículo privado es recomendable. La conexión con la autopista AP-7 a 5 km agiliza los desplazamientos de media y larga distancia.
Esta villa se encuentra en Altea la Vella, una zona residencial dentro del municipio de Altea, en la provincia de Alicante. La posición geográfica se sitúa en la franja costera de la Costa Blanca Norte, beneficiándose de un entorno mediterráneo. La ubicación específica en Altea la Vella combina la cercanía a servicios urbanos con un ambiente de menor densidad poblacional, ofreciendo un contexto de vida residencial tranquilo.
Altea la Vella se posiciona estratégicamente en la Costa Blanca Norte, entre las dinámicas ciudades de Benidorm y Calpe. Su ubicación ofrece un equilibrio entre la serenidad de un entorno residencial y la proximidad a centros urbanos con mayor actividad turística y de servicios. Benidorm, a unos 15-20 minutos en coche, es conocido por su oferta de ocio, playas extensas y horizonte de rascacielos. Calpe, también a unos 15-20 minutos, destaca por su emblemático Peñón de Ifach y su puerto pesquero. Altea misma, con su casco antiguo encalado y su paseo marítimo, es un punto de referencia cultural y gastronómico. Esta localización permite a los residentes disfrutar de la tranquilidad de Altea la Vella mientras acceden fácilmente a la diversidad de experiencias que ofrecen las localidades vecinas, consolidando la zona como un punto de interés para quienes buscan una residencia adaptada a diferentes estilos de vida.
La villa se sitúa a una distancia de 1.6 km de la Platja de l'Olla y a 2.3 km de la Platja del Cap Negret, facilitando el acceso a zonas de baño y esparcimiento costero. Para los golfistas, el Altea Club de Golf está a tan solo 824 metros, mientras que otros campos como Meliá Villaitana y Campo de Golf Las Rejas Benidorm se encuentran a 12 y 13 km respectivamente. La infraestructura de servicios básicos es notable, con un supermercado a 128 metros, una farmacia a 327 metros y un punto de carga para vehículos eléctricos a 263 metros, lo que subraya la conveniencia para la vida diaria. El núcleo urbano de Altea se encuentra a unos 4 km, ofreciendo una gama más amplia de comercios, restaurantes y servicios. La distancia al aeropuerto de Alicante-Elche es de aproximadamente 73 km por carretera, lo que requiere un desplazamiento de alrededor de una hora en coche, situando la propiedad en una posición accesible para vuelos internacionales pero lo suficientemente alejada del bullicio aeroportuario.
Altea la Vella se beneficia de un clima mediterráneo que se caracteriza por inviernos suaves y veranos cálidos y secos. La región disfruta de una media anual de aproximadamente 300 días de sol, lo que permite el uso de espacios exteriores durante gran parte del año. Las temperaturas medias en verano rondan los 28-30°C, mientras que en invierno descienden a unos 15-18°C, haciendo que el clima sea agradable para actividades al aire libre. La villa está ubicada a una altitud que ofrece vistas panorámicas, pero sin estar excesivamente elevada, lo que modera la exposición al viento. La proximidad al mar influye en la humedad y las brisas marinas, especialmente perceptibles en las zonas de costa cercanas. La topografía de la zona, con algunas laderas, permite la orientación de las viviendas para captar la luz solar de manera óptima, como demuestra la instalación de paneles solares en esta propiedad. El entorno natural circundante, que combina zonas verdes con la cercanía de la Serra de Bernia, ofrece oportunidades para el senderismo y el contacto con la naturaleza.
Fuente: Open-Meteo (2020–2025 promedio)
La zona costera cercana a Altea la Vella ofrece varias opciones de playas y calas. Platja de l'Olla, situada a 1.6 km, es una playa de grava conocida por su tranquilidad y sus aguas claras, ideal para actividades acuáticas y para disfrutar de un ambiente menos concurrido. Platja del Cap Negret y Platja de la Solsida, a 2.3 km y 2.4 km respectivamente, son calas rocosas que invitan a la exploración y al snorkel. Para los amantes del golf, el Altea Club de Golf se encuentra a menos de 1 km, ofreciendo un recorrido de 18 hoyos en un entorno natural. Otros campos importantes como Meliá Villaitana y Las Rejas están a una distancia de 12-13 km. La oferta recreativa se complementa con la infraestructura náutica del puerto de Altea y diversas rutas de senderismo en las colinas circundantes, como las que llevan a la Serra de Bernia, proporcionando un abanico de actividades para un estilo de vida activo.
Fuente: OpenStreetMap
Altea la Vella se posiciona estratégicamente en la Costa Blanca Norte, entre las dinámicas ciudades de Benidorm y Calpe. Su ubicación ofrece un equilibrio entre la serenidad de un entorno residencial y la proximidad a centros urbanos con mayor actividad turística y de servicios. Benidorm, a unos 15-20 minutos en coche, es conocido por su oferta de ocio, playas extensas y horizonte de rascacielos. Calpe, también a unos 15-20 minutos, destaca por su emblemático Peñón de Ifach y su puerto pesquero. Altea misma, con su casco antiguo encalado y su paseo marítimo, es un punto de referencia cultural y gastronómico. Esta localización permite a los residentes disfrutar de la tranquilidad de Altea la Vella mientras acceden fácilmente a la diversidad de experiencias que ofrecen las localidades vecinas, consolidando la zona como un punto de interés para quienes buscan una residencia adaptada a diferentes estilos de vida.
Ref: VL574802
Fuente: Wikipedia, Wikidata, INE, Junta de Andalucía
En comparación con otros desarrollos en la Costa Blanca Norte, esta villa en Altea la Vella se distingue por su emplazamiento en una zona residencial consolidada que prioriza la tranquilidad y la accesibilidad a pie para servicios esenciales, a diferencia de proyectos en primera línea de playa o en enclaves más turísticos. El tamaño de la parcela (1090 m²) es considerable para una villa independiente en esta área, ofreciendo un mayor grado de privacidad y espacio exterior en comparación con propiedades en urbanizaciones de menor tamaño o apartamentos. El precio de partida de €525,000 se sitúa en un rango medio-alto para villas independientes en Altea la Vella, reflejando las características de espacio, acabados y equipamientos como la piscina privada y la instalación solar. Proyectos como OCEANIC APARTMENTS en Rojales o NUEVA DAYA VILLA en Daya Nueva, aunque más asequibles, suelen ubicarse en zonas con diferente perfil de servicios y conectividad, a menudo más alejadas de la costa o en núcleos de reciente desarrollo con un enfoque diferente. RESIDENTIAL VIVALIFE en Lomas de Cabo Roig, por su parte, se presenta como una opción de obra nueva con precios de entrada inferiores, pero típicamente en desarrollos de mayor densidad o con características distintas. La villa en Altea la Vella ofrece una propuesta de vida independiente y espaciosa, con un fuerte componente de servicios a pie y eficiencia energética, lo que la diferencia de opciones más enfocadas en la densidad residencial o el turismo masivo.
Como experto local, Alejandro Ruiz descomplica el mercado inmobiliario español para clientes hispanohablantes. Su conocimiento profundo garantiza las mejores oportunidades.
AI-assisted multilingual representative. Your inquiry is handled by our real support team.
¿Interesado/a?
Deje sus datos y nos pondremos en contacto con usted con más información sobre este proyecto.