Esta finca de carácter consolidado se ubica en las afueras de Turre, Almería, presentando una extensión de terreno de más de 13.000 m² que aloja dos residencias independientes. Construida originalmente en 1970, la propiedad ofrece una superficie habitable considerable, distribuida en siete dormitorios y siete baños, lo que la sitúa en el segmento de viviendas de alta capacidad. El jardín maduro y la presencia de instalaciones deportivas privadas definen el entorno exterior. La ubicación proporciona acceso a servicios urbanos básicos a corta distancia y mantiene una conexión relativamente cercana con las zonas costeras de Mojácar y Garrucha.
Comparado con los desarrollos de nueva planta en Mojácar Playa, este proyecto ofrece una privacidad y una extensión de terreno que son raras de encontrar en la costa actual, donde predominan los apartamentos y adosados con parcelas pequeñas. Mientras que las propiedades frente al mar tienen una prima de ubicación turística, esta finca en Turre proporciona un espacio de vida similar a una hacienda, con la ventaja de precios por metro cuadrado de construcción más bajos. En contraste con las fincas aisladas en zonas profundamente rurales de la sierra, aquí se cuenta con infraestructura urbana inmediata (asfalto, alcantarillado, luz) y servicios a pie, reduciendo la sensación de aislamiento. Es una opción intermedia que sacrifica la vista al mar para ganar metros cuadrados de suelo y tranquilidad acústica.
Características clave de la ubicación, viviendas, fase del proyecto y puntos de atención.
El inmueble se encuentra en el término municipal de Turre, en una posición interior que equilibra la accesibilidad con la privacidad. El emplazamiento permite llegar a las playas más cercanas en un trayecto breve en vehículo, situándose a aproximadamente seis kilómetros en línea recta de la costa. La proximidad al núcleo urbano de Turre facilita el acceso a comercios y servicios esenciales sin depender exclusivamente del transporte privado para las necesidades diarias básicas.
La configuración de la propiedad responde a necesidades de alojamiento amplio o multi-familiar. La existencia de dos viviendas separadas en el mismo recinto permite destinar una a residencia principal y otra a huéspedes o explotación comercial. Con siete dormitorios, la finca se adapta a ocupaciones que requieren múltiples estancias o espacios de trabajo en casa. Las instalaciones exteriores, como la pista de tenis y la piscina, cubren demandas de ocio dentro de la propia parcela.
Se trata de una construcción finalizada en 1970, lo que implica que la estructura y la jardinería están totalmente consolidadas. No se trata de un proyecto de obra nueva, por lo que no existen plazos de espera para la finalización de la construcción. La entrega es inmediata, permitiendo el uso y disfrute de las instalaciones desde el momento de la adquisición. Las reformas o actualizaciones dependen del mantenimiento realizado por los propietarios anteriores.
La propiedad no ofrece vistas directas al mar debido a su ubicación interior. Al ser una finca de gran extensión con jardín maduro, el mantenimiento de los exteriores y la piscina requiere una dedicación de tiempo o la contratación de servicios de jardinería. Aunque el aeropuerto está accesible, la distancia implica un trayecto considerable. La distribución en dos casas puede suponer un exceso de espacio para quienes buscan una residencia unifamiliar convencional.
Esta propiedad es adecuada para familias extensas o multigeneracionales que buscan convivir en el mismo recinto pero con vivienda separada. También encaja para inversores interesados en el negocio del alquiler vacacional o de alojamiento rural, dado que la configuración permite alojar a dos grupos distintos simultáneamente. Personas que practican deporte regularmente y prefieren disponer de instalaciones privadas como pista de tenis encontrarán aquí una solución funcional. Aquellos que buscan una residencia principal con un alto grado de privacidad y espacio para mascotas o hobbies al aire libre valorarán la dimensión de la parcela. No es la opción más eficiente para parejas que buscan una vivienda de mantenimiento reducido o para quienes priorizan vivir a pie de playa sin uso de vehículo.
La finca presenta una construcción sólida típica de la época de los años 70, caracterizada por estructuras robustas y materiales duraderos. Las zonas comunes disponen de suelos de gres porcelánico o baldosas, facilitando el tránsito y el mantenimiento climático. Las terrazas y zonas exteriores están acondicionadas con pérgolas y zonas de sombra para mitigar el sol del interior. Las instalaciones incluyen aire acondicionado para el control térmico en verano. La cocina de la residencia principal está equipada con mobiliario y encimeras funcionales. El valor principal radica en los acabados exteriores: la piscina, la pista de tenis y la zonificación de los jardines con gravilla y árboles maduros que proporcionan privacidad sin requerir un riego excesivo.
El precio de salida se sitúa en 899.995 €. Esta cifra refleja la valoración de una propiedad con una parcela de 13.320 m² en la zona de Turre, una superficie que es difícil de encontrar en desarrollos modernos. El coste por metro cuadrado debe analizarse considerando tanto la superficie habitable (1.246 m²) como la extensión del terreno, lo que lo diferencia de apartamentos o villas adosadas en urbanizaciones cerradas. La presencia de dos edificios habitables influye en la comparación de precios, ya que ofrece una capacidad de alojamiento duplicada respecto a una villa estándar.
Vivir en esta finca implica una rutina diaria centrada en la privacidad y el uso de espacios extensos. La mañana puede comenzar con el desayuno en una de las múltiples terrazas orientadas hacia el jardín, aprovechando la luz natural de Almería. Debido a la proximidad del supermercado (374 metros), es posible realizar compras a pie, integrando un pequeño paseo matinal. El entorno favorece el estilo de vida al aire libre; la piscina privada y las zonas de barbacoa extensiones naturales de la sala de estar durante los meses más cálidos. Para los amantes del deporte, la pista de tenis en la propia propiedad elimina la necesidad de desplazarse para practicar ejercicio. Sin embargo, para acceder a la playa o a restaurantes de la costa, es necesario utilizar el vehículo, lo que estructura el día en dos ambientes: la tranquilidad de la finca y la actividad turística de la costa. La existencia de dos casas permite, por ejemplo, que una generación mayor resida en la villa más pequeña mientras la familia principal utiliza la residencia mayor, manteniendo la cercanía pero con independencia total.
El entorno inmediato combina la sensación rural de una finca grande con la comodidad de estar a pocos minutos del pueblo de Turre. A pie, se puede acceder a una farmacia (440 metros) y a un supermercado, cubriendo necesidades cotidianas. Sin embargo, para servicios de salud especializados o compras mayores, el hospital más cercano se ubica a 27 kilómetros, lo que sugiere planificación para desplazamientos sanitarios. La zona ofrece una mezcla de residentes locales y propiedades de vacaciones, lo que genera un ambiente tranquilo durante la mayor parte del año. El acceso a la autopista o carreteras principales es sencillo, permitiendo conectar con Garrucha o Vera en poco tiempo.
La visualización cartográfica muestra la parcela de gran tamaño situada en la periferia de Turre. Se observa la distancia directa hacia la costa al sur y la localización del campo de golf Cortijo Grande al este. Los servicios básicos del municipio aparecen dentro de un radio inferior al kilómetro.
Zona aproximada · dirección exacta bajo petición
Turre se posiciona estratégicamente en el valle del río Aguas, actuando como puente entre la sierra y el mar. Esta finca se sitúa en la zona de expansión de Turre, ofreciendo más terreno y privacidad que las viviendas en el centro histórico de Mojácar o Vera. A diferencia de las urbanizaciones costeras, aquí se experimenta una mayor autenticidad local y precios del suelo algo más moderados en relación a los metros cuadrados de parcela. Es una ubicación equidistante para disfrutar tanto del ambiente rural del Levante como del turismo de la costa.
La movilidad en esta zona requiere el uso de vehículo privado para la mayoría de los desplazamientos no básicos. Las playas, como Playa del Descargador o Playa de Marina de la Torre, se encuentran a unos 6,3 kilómetros, lo que supone unos 10-15 minutos en coche. El aeropuerto de Almería está situado a una distancia considerable, requiriendo un trayecto de aproximadamente una hora o más dependiendo del tráfico. Para los aficionados al golf, el campo de Cortijo Grande es el más cercano, a solo 4,6 kilómetros, lo que permite una accesibilidad muy rápida. La conexión eléctrica para vehículos está disponible a 5,3 kilómetros.
La ubicación en Turre goza del clima semiárido característico de Levante Almeriense, con un alto número de horas de sol anuales y precipitaciones escasas. Esto favorece el disfrute de las zonas exteriores durante gran parte del año. La finca, situada en una zona interior, está protegida de la humedad excesiva de la costa directa, aunque las noches pueden ser más frescas debido a la proximidad a las sierras prebéticas. La altura y la topología llana del terreno facilitan la construcción y el uso de jardines. La vegetación existente, compuesta por palmeras y árboles maduros, se ha adaptado a este clima, ofreciendo sombra natural.
Fuente: Open-Meteo (2020, 2025 promedio)
A pesar de estar situado en el interior, la propiedad está a una distancia corta de las playas de la Costa de Almería. En un radio de 6,4 kilómetros se encuentran playas como la de Marina de la Torre, que suele contar con servicios de bandera azul. La presencia de clubes de golf como Cortijo Grande y Desert Springs ofrece alternativas de ocio deportivo cerca de casa. Dentro de la propia finca, las opciones recreativas son extensas: pista de tenis privada, campo de petanca, piscina y zonas de barbacoa, lo que convierte el hogar en un centro de ocio autónomo.
Fuente: OpenStreetMap
Turre se posiciona estratégicamente en el valle del río Aguas, actuando como puente entre la sierra y el mar. Esta finca se sitúa en la zona de expansión de Turre, ofreciendo más terreno y privacidad que las viviendas en el centro histórico de Mojácar o Vera. A diferencia de las urbanizaciones costeras, aquí se experimenta una mayor autenticidad local y precios del suelo algo más moderados en relación a los metros cuadrados de parcela. Es una ubicación equidistante para disfrutar tanto del ambiente rural del Levante como del turismo de la costa.
Ref: VL256826
Fuente: Wikipedia, Wikidata, INE, Junta de Andalucía
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